Celebrada la Cumbre Ecológica Regional 2026 en Astaná

Crédito Foto: Official website of the President of the Republic of Kazakhstan.

Tras un proceso de dos años, la Cumbre Ecológica Regional 2026 tuvo lugar en Astaná, Kazajistán entre el 22 y el 24 de abril. Bajo el lema: “Visión compartida para un futuro resiliente”.

La Cumbre Nació como una iniciativa del presidente de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokáyev. La propuesta fue anunciada en la Asamblea General de la ONU en 2023. En diciembre de ese mismo año, a través de la Resolución 78/147, la Asamblea General de la ONU dio formalmente su apoyo a la iniciativa.

Reunió a representantes oficiales de los siguientes 20 países: Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán, Uzbekistán, Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Alemania, Bielorrusia Türkiye, Italia, China, Camboya, Serbia, Mongolia, Croacia, Japón, Afganistán y la Federación Rusa. Con la asistencia de 8 jefes de Estado.

La situación de emergencia climática que vive Asia Central fue el principal motivo de que esta cumbre se realizara.

De acuerdo con los datos recogidos en los documentos oficiales de la cumbre, en los últimos 115 años, la temperatura media anual ha aumentado de forma muy desigual en la región.

A causa de esto, la agricultura pierde productividad, los glaciares retroceden a ritmo acelerado, los ecosistemas se están degradando y la desertificación es una realidad. A todo eso se suma el crecimiento demográfico y el uso intensivo de la tierra y sus recursos hídricos en una región que depende energéticamente de los combustibles fósiles. Todo esto también ha impactado gravemente en la situación del Mar de Aral y el Mar Caspio.

Para tratar de abordar los efectos desastrosos que el cambio climático está teniendo en la región, la Cumbre se estructuró alrededor de ocho áreas temáticas:

1. Apoyo a la transición climática.

2. Adaptación y resiliencia económica ante riesgos naturales y ambientales.

3. Seguridad alimentaria y ecosistemas regionales.

4. Gestión sostenible de los recursos naturales.

5. Lucha contra la contaminación atmosférica y mejora de la gestión de residuos.

6. Mecanismos para alcanzar la ambición climática.

7. Una transición justa e inclusiva.

8. Competencias medioambientales y digitales.

Resultados de la Cumbre:

El resultado principal de esta cumbre ha sido la firma de la “Declaración de Solidaridad Medioambiental de Asia Central”, mediante la cual los presidentes de Asia Central se han comprometido a coordinarse para encontrar soluciones a los retos medioambientales compartidos.

El documento respalda formalmente las propuestas impulsadas por Kazajistán, entre las que destacan:

– La creación de una Organización Internacional del Agua dentro de la estructura de Naciones Unidas.

– El establecimiento de un nuevo fondo internacional para la protección de especies raras y biodiversidad.

– Un programa interestatal para la preservación de recursos hídricos del Mar Caspio.

– La creación de un «Día Internacional para la Reforestación del Planeta”.

También a propuesta de Kazajistán se firmó la resolución “Escudo Verde para Asia Central” para la creación de cinturones forestales y barreras verdes contra la desertificación y la Asamblea General de la ONU aprobó la proclamación de 2026 como Año Internacional de los Voluntarios para el Desarrollo Sostenible.

Entre los resultados de esta cumbre también destacan el acuerdo marco entre el Gobierno de Kazajistán y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que permitirá crear un centro ambiental regional en Almaty, y la formalización de la plataforma QaJET para acelerar la transición energética del país, con objetivos muy concretos: aumentar la instalación de capacidad renovable para 2035, atraer inversiones y reducir emisiones anuales. Además, se presentó una propuesta para establecer un Centro Regional del Convenio de Estocolmo en Kazajistán.

A esto se suman los acuerdos firmados durante la exposición tecnológica RES 2026 EXPO, que reunieron a empresas de treinta países y dieron lugar a diecisiete contratos por un valor superior a 2.300 millones de dólares, centrados en energías limpias, gestión de residuos, descarbonización industrial y producción de fertilizantes.

Con la participación de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE, se inició la elaboración de un plan de acción conjunto para mejorar la gestión de los recursos hídricos, armonizar legislaciones y reforzar la cooperación transfronteriza.

Además, se ha aprobado un Programa de Acción para el periodo 2026-2030, centrado en la implementación de iniciativas ambientales regionales en cooperación con Naciones Unidas. Este programa, entre otras medidas, incluye un paquete regional de inversiones en ecología y clima, un programa de cooperación en economía circular y la plataforma regional “Escuela Verde” con el objetivo de concienciar en las aulas sobre el cambio climático y el medioambiente.

Dmitry Petrin, un representante del Banco Mundial en la región, anunció que el Banco Mundial, junto con otros colaboradores, destinará aproximadamente mil millones de dólares al desarrollo de la integración del sistema energético de Asia Central.

También, con el objetivo de proteger el Mar de Aral se ha acordado la creación de una política hídrica de largo plazo respaldada por un sistema de monitoreo digital permanente en las cuencas de los ríos Syr Darya y Amu Darya. Para simbolizar este compromiso, se ha instituido el 26 de marzo como el Día Internacional dedicado a proteger este ecosistema y sus ríos vitales.

En esta misma línea, se firmó el acuerdo “Futuro Saludable para la Región del Mar de Aral” en colaboración con la OMS. Un acuerdo que busca fortalecer los sistemas sanitarios locales y proteger a las futuras generaciones de los efectos de la degradación ecológica en la salud. Y los acuerdos “Semana de Acción por el Mar Caspio 2026” y “Aral Verde: Voluntarios por la Vida” con el objetivo de impulsar la participación ciudadana en el voluntariado ambiental y reforzar las acciones conjuntas para abordar los problemas urgentes en el Mar Caspio y el Mar de Aral.

Las partes también acordaron elaborar una hoja de ruta para reforzar la resiliencia del sector agrícola y aplicar en la práctica las sinergias de los Convenios de Río, con la participación de la FAO, la IOFS y otros socios internacionales. Para adaptar la agricultura al cambio climático, combatir la degradación del suelo, frenar la desertificación y detener la pérdida de biodiversidad.

Finalmente, los países de Asia Central firmaron una “Declaración Regional sobre la Conservación de la Biodiversidad”, en la que reafirmaron su disposición a proteger conjuntamente los ecosistemas y las especies raras, restaurar las áreas naturales y desarrollar corredores ecológicos en Asia Central.

En conclusión, la RES 2026 representa un paso decisivo hacia la cooperación climática en una de las regiones más vulnerables del planeta. Este esfuerzo regional no solo busca soluciones técnicas para la gestión de recursos, sino que reafirma el compromiso político de construir un modelo de desarrollo más sostenible y resiliente frente a las crecientes amenazas del cambio climático.

FONTS:

RES 2026 Summit: Mission, Goals & Format

Water, climate, and melting glaciers: what Central Asian countries agreed on at the RES 2026 in Astana – Asia Plus

Información elaborada por Guillem Carrillo Serra, estudiante de RRII en la UAB y en prácticas en el departamento de Política, Sociedad y Programas Educativos de Casa Asia.

5 de mayo de 2026Actualidad

Celebrada la Cumbre Ecológica Regional 2026 en Astaná

Crédito Foto: Official website of the President of the Republic of Kazakhstan.

Tras un proceso de dos años, la Cumbre Ecológica Regional 2026 tuvo lugar en Astaná, Kazajistán entre el 22 y el 24 de abril. Bajo el lema: “Visión compartida para un futuro resiliente”.

La Cumbre Nació como una iniciativa del presidente de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokáyev. La propuesta fue anunciada en la Asamblea General de la ONU en 2023. En diciembre de ese mismo año, a través de la Resolución 78/147, la Asamblea General de la ONU dio formalmente su apoyo a la iniciativa.

Reunió a representantes oficiales de los siguientes 20 países: Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán, Uzbekistán, Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Alemania, Bielorrusia Türkiye, Italia, China, Camboya, Serbia, Mongolia, Croacia, Japón, Afganistán y la Federación Rusa. Con la asistencia de 8 jefes de Estado.

La situación de emergencia climática que vive Asia Central fue el principal motivo de que esta cumbre se realizara.

De acuerdo con los datos recogidos en los documentos oficiales de la cumbre, en los últimos 115 años, la temperatura media anual ha aumentado de forma muy desigual en la región.

A causa de esto, la agricultura pierde productividad, los glaciares retroceden a ritmo acelerado, los ecosistemas se están degradando y la desertificación es una realidad. A todo eso se suma el crecimiento demográfico y el uso intensivo de la tierra y sus recursos hídricos en una región que depende energéticamente de los combustibles fósiles. Todo esto también ha impactado gravemente en la situación del Mar de Aral y el Mar Caspio.

Para tratar de abordar los efectos desastrosos que el cambio climático está teniendo en la región, la Cumbre se estructuró alrededor de ocho áreas temáticas:

1. Apoyo a la transición climática.

2. Adaptación y resiliencia económica ante riesgos naturales y ambientales.

3. Seguridad alimentaria y ecosistemas regionales.

4. Gestión sostenible de los recursos naturales.

5. Lucha contra la contaminación atmosférica y mejora de la gestión de residuos.

6. Mecanismos para alcanzar la ambición climática.

7. Una transición justa e inclusiva.

8. Competencias medioambientales y digitales.

Resultados de la Cumbre:

El resultado principal de esta cumbre ha sido la firma de la “Declaración de Solidaridad Medioambiental de Asia Central”, mediante la cual los presidentes de Asia Central se han comprometido a coordinarse para encontrar soluciones a los retos medioambientales compartidos.

El documento respalda formalmente las propuestas impulsadas por Kazajistán, entre las que destacan:

– La creación de una Organización Internacional del Agua dentro de la estructura de Naciones Unidas.

– El establecimiento de un nuevo fondo internacional para la protección de especies raras y biodiversidad.

– Un programa interestatal para la preservación de recursos hídricos del Mar Caspio.

– La creación de un «Día Internacional para la Reforestación del Planeta”.

También a propuesta de Kazajistán se firmó la resolución “Escudo Verde para Asia Central” para la creación de cinturones forestales y barreras verdes contra la desertificación y la Asamblea General de la ONU aprobó la proclamación de 2026 como Año Internacional de los Voluntarios para el Desarrollo Sostenible.

Entre los resultados de esta cumbre también destacan el acuerdo marco entre el Gobierno de Kazajistán y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que permitirá crear un centro ambiental regional en Almaty, y la formalización de la plataforma QaJET para acelerar la transición energética del país, con objetivos muy concretos: aumentar la instalación de capacidad renovable para 2035, atraer inversiones y reducir emisiones anuales. Además, se presentó una propuesta para establecer un Centro Regional del Convenio de Estocolmo en Kazajistán.

A esto se suman los acuerdos firmados durante la exposición tecnológica RES 2026 EXPO, que reunieron a empresas de treinta países y dieron lugar a diecisiete contratos por un valor superior a 2.300 millones de dólares, centrados en energías limpias, gestión de residuos, descarbonización industrial y producción de fertilizantes.

Con la participación de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE, se inició la elaboración de un plan de acción conjunto para mejorar la gestión de los recursos hídricos, armonizar legislaciones y reforzar la cooperación transfronteriza.

Además, se ha aprobado un Programa de Acción para el periodo 2026-2030, centrado en la implementación de iniciativas ambientales regionales en cooperación con Naciones Unidas. Este programa, entre otras medidas, incluye un paquete regional de inversiones en ecología y clima, un programa de cooperación en economía circular y la plataforma regional “Escuela Verde” con el objetivo de concienciar en las aulas sobre el cambio climático y el medioambiente.

Dmitry Petrin, un representante del Banco Mundial en la región, anunció que el Banco Mundial, junto con otros colaboradores, destinará aproximadamente mil millones de dólares al desarrollo de la integración del sistema energético de Asia Central.

También, con el objetivo de proteger el Mar de Aral se ha acordado la creación de una política hídrica de largo plazo respaldada por un sistema de monitoreo digital permanente en las cuencas de los ríos Syr Darya y Amu Darya. Para simbolizar este compromiso, se ha instituido el 26 de marzo como el Día Internacional dedicado a proteger este ecosistema y sus ríos vitales.

En esta misma línea, se firmó el acuerdo “Futuro Saludable para la Región del Mar de Aral” en colaboración con la OMS. Un acuerdo que busca fortalecer los sistemas sanitarios locales y proteger a las futuras generaciones de los efectos de la degradación ecológica en la salud. Y los acuerdos “Semana de Acción por el Mar Caspio 2026” y “Aral Verde: Voluntarios por la Vida” con el objetivo de impulsar la participación ciudadana en el voluntariado ambiental y reforzar las acciones conjuntas para abordar los problemas urgentes en el Mar Caspio y el Mar de Aral.

Las partes también acordaron elaborar una hoja de ruta para reforzar la resiliencia del sector agrícola y aplicar en la práctica las sinergias de los Convenios de Río, con la participación de la FAO, la IOFS y otros socios internacionales. Para adaptar la agricultura al cambio climático, combatir la degradación del suelo, frenar la desertificación y detener la pérdida de biodiversidad.

Finalmente, los países de Asia Central firmaron una “Declaración Regional sobre la Conservación de la Biodiversidad”, en la que reafirmaron su disposición a proteger conjuntamente los ecosistemas y las especies raras, restaurar las áreas naturales y desarrollar corredores ecológicos en Asia Central.

En conclusión, la RES 2026 representa un paso decisivo hacia la cooperación climática en una de las regiones más vulnerables del planeta. Este esfuerzo regional no solo busca soluciones técnicas para la gestión de recursos, sino que reafirma el compromiso político de construir un modelo de desarrollo más sostenible y resiliente frente a las crecientes amenazas del cambio climático.

FONTS:

RES 2026 Summit: Mission, Goals & Format

Water, climate, and melting glaciers: what Central Asian countries agreed on at the RES 2026 in Astana – Asia Plus

Información elaborada por Guillem Carrillo Serra, estudiante de RRII en la UAB y en prácticas en el departamento de Política, Sociedad y Programas Educativos de Casa Asia.

5 de mayo de 2026Actualidad