Desde el Observatorio de Asia Central de Casa Asia, y con motivo del Día Mundial de los Refugiados, nos hacemos eco de los datos publicados por ACNUR y el Operational Data Portal sobre la situación actual de los refugiados afganos, que se ha agravado significativamente estos últimos años desde el asalto al poder de los talibanes, el 15 de agosto de 2021 . El Informe Alerta! 2023 de la Escola Cultura de Pau de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) apunta que Afganistán es uno de los diez países con las mayores cifras de desplazamiento interno por conflicto y violencia en 2022. No en vano, Afganistán ha sufrido más de 40 años de conflictos, catástrofes naturales, pobreza crónica e inseguridad alimentaria. Frente a una crisis humanitaria continua, la capacidad de resistencia de los refugiados, los desplazados internos y las comunidades de acogida está llegando poco a poco a su límite.
Según ACNUR, los afganos constituyen una de las mayores poblaciones de refugiados del mundo, principalmente acogida por Irán o Pakistán. Hasta marzo de 2024, 3,25 millones de personas han sido desplazadas por los conflictos al interior de Afganistán, huyendo de la violencia, y 5,3 millones de personas refugiadas y solicitantes de asilo de Afganistán han sido registradas en países vecinos. A la luz del rápido deterioro de la situación de seguridad en 2021, es probable que el número de personas que huyen siga aumentando.
Más de la mitad de la población (23,7 millones) necesita asistencia humanitaria, provocando un colapso del sistema sanitario. Además, el número de refugiados climáticos ha aumentado drásticamente por los graves efectos del cambio climático, acentuando la pobreza del país y la inseguridad alimentaria.
Desde 2021 hasta 2023, ha habido 1.600 000 llegadas de personas afganas a países vecinos. Las mujeres y las niñas y niños representan el 80% de las personas desplazadas y el 50% de las víctimas mortales. Seis millones de personas están al borde de la hambruna y un millón de niñas y niños sufren desnutrición severa (2022). En invierno, las gélidas temperaturas y el hambre afectan a millones de personas debido a las nefastas condiciones de vida.
Ante estos datos alarmantes, numerosas organizaciones buscan brindar socorro humanitario vital y trabajan para proporcionar ayuda de emergencia, incluyendo alimentos, refugio, asistencia médica, etc.
La supresión de los derechos de las mujeres afganas
Desde la llegada al poder de los talibanes en el 2021 aberrantes leyes en contra de las mujeres y de las niñas afganas se han ido aprobando en Afganistán en nombre de un islam mal entendido: clases universitarias segregadas por sexo, prohibición en septiembre de 2021 a la educación secundaria de las niñas mayores de 12 años, obligación de cubrirse completamente el cuerpo y la cara, tener que ir acompañadas por un familiar varón (mahram) en sus desplazamientos, prohibición de ir a parques, gimnasios y baños públicos, de ejercer determinadas profesiones, entre ellas la de periodista y la de jueza… Y desde finales de diciembre de 2022 la prohibición de acceder a los estudios universitarios, así como de trabajar en organizaciones no gubernamentales. El pasado jueves 13 de junio de 2024, UNICEF recordaba la efeméride de los 1000 días sin educación secundaria para las afganas.


Fuente: Operational Data Portal
Selección de actividades realizadas por Casa Asia y otras instituciones en relación a Afganistán:
Programación especial: Afganistán – Casa Asia
Información elaborada por Ana Odriozola y Patti Elías, estudiantes en prácticas del departamento de Política, Sociedad y Programas Educativos de Casa Asia.
Desde el Observatorio de Asia Central de Casa Asia, y con motivo del Día Mundial de los Refugiados, nos hacemos eco de los datos publicados por ACNUR y el Operational Data Portal sobre la situación actual de los refugiados afganos, que se ha agravado significativamente estos últimos años desde el asalto al poder de los talibanes, el 15 de agosto de 2021 . El Informe Alerta! 2023 de la Escola Cultura de Pau de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) apunta que Afganistán es uno de los diez países con las mayores cifras de desplazamiento interno por conflicto y violencia en 2022. No en vano, Afganistán ha sufrido más de 40 años de conflictos, catástrofes naturales, pobreza crónica e inseguridad alimentaria. Frente a una crisis humanitaria continua, la capacidad de resistencia de los refugiados, los desplazados internos y las comunidades de acogida está llegando poco a poco a su límite.
Según ACNUR, los afganos constituyen una de las mayores poblaciones de refugiados del mundo, principalmente acogida por Irán o Pakistán. Hasta marzo de 2024, 3,25 millones de personas han sido desplazadas por los conflictos al interior de Afganistán, huyendo de la violencia, y 5,3 millones de personas refugiadas y solicitantes de asilo de Afganistán han sido registradas en países vecinos. A la luz del rápido deterioro de la situación de seguridad en 2021, es probable que el número de personas que huyen siga aumentando.
Más de la mitad de la población (23,7 millones) necesita asistencia humanitaria, provocando un colapso del sistema sanitario. Además, el número de refugiados climáticos ha aumentado drásticamente por los graves efectos del cambio climático, acentuando la pobreza del país y la inseguridad alimentaria.
Desde 2021 hasta 2023, ha habido 1.600 000 llegadas de personas afganas a países vecinos. Las mujeres y las niñas y niños representan el 80% de las personas desplazadas y el 50% de las víctimas mortales. Seis millones de personas están al borde de la hambruna y un millón de niñas y niños sufren desnutrición severa (2022). En invierno, las gélidas temperaturas y el hambre afectan a millones de personas debido a las nefastas condiciones de vida.
Ante estos datos alarmantes, numerosas organizaciones buscan brindar socorro humanitario vital y trabajan para proporcionar ayuda de emergencia, incluyendo alimentos, refugio, asistencia médica, etc.
La supresión de los derechos de las mujeres afganas
Desde la llegada al poder de los talibanes en el 2021 aberrantes leyes en contra de las mujeres y de las niñas afganas se han ido aprobando en Afganistán en nombre de un islam mal entendido: clases universitarias segregadas por sexo, prohibición en septiembre de 2021 a la educación secundaria de las niñas mayores de 12 años, obligación de cubrirse completamente el cuerpo y la cara, tener que ir acompañadas por un familiar varón (mahram) en sus desplazamientos, prohibición de ir a parques, gimnasios y baños públicos, de ejercer determinadas profesiones, entre ellas la de periodista y la de jueza… Y desde finales de diciembre de 2022 la prohibición de acceder a los estudios universitarios, así como de trabajar en organizaciones no gubernamentales. El pasado jueves 13 de junio de 2024, UNICEF recordaba la efeméride de los 1000 días sin educación secundaria para las afganas.


Fuente: Operational Data Portal
Selección de actividades realizadas por Casa Asia y otras instituciones en relación a Afganistán:
Programación especial: Afganistán – Casa Asia
Información elaborada por Ana Odriozola y Patti Elías, estudiantes en prácticas del departamento de Política, Sociedad y Programas Educativos de Casa Asia.








