Desde el Observatorio de Asia Central de Casa Asia nos hacemos eco de la entrevista a Karima Shujazada, nacida en Bamiyan, Afganistán, periodista y activista para los derechos de la mujer y de las niñas y niños.
La entrevista forma parte de una serie de ocho entrevistas que, con motivo del Día Internacional de la Mujer, Casa Asia ha realizado a mujeres de las diásporas asiáticas en España, cuyas trayectorias personales y profesionales son valientes, inspiradoras y transformadoras.
Karima Shujazada, refugiada desde hace un año y medio en España, está estudiando en la Universidad Autónoma de Barcelona el Máster de Relaciones Internacionales, Seguridad y Desarrollo, y es voluntaria en la ONG Afghan Women on the Run.
Casa Asia: Has llegado a España unos 10 meses después de la llegada de los talibanes al poder. ¿Cómo fue la salida de Afganistán y el viaje hasta aquí?
Karima: Cuando el 15 de agosto de 2021 los talibanes tomaron el poder en el país todo cambió. Como trabajaba como periodista y activista, no podía seguir viviendo ahí, mi hermana tampoco y decidimos que debíamos irnos. Era muy difícil porque no podíamos ya ni trabajar ni estudiar ni hacer nada. Nuestra suerte fue conocer a algunas mujeres de Afghan Women on the Run, que nos ayudaron. Salí el 10 de diciembre de 2021, para ir a Irán y después a Pakistán dónde he podido conseguir un visado para España.
Casa Asia: ¿Hablabas el idioma cuando viniste?
Karima: No, solo «gracias” y “por favor”, pero, ¡escuchaba las canciones de Gipsy Kings! No sabía nada de la lengua española, ni que en España había diferentes lenguas y me pareció interesante.
Casa Asia: ¿Pero en Afganistán también se hablan varias lenguas, no?
Karima: Sí, hay muchas lenguas distintas, pero, antes, todo el mundo hablaba en persa y un poco en pashtun, pero ahora con los talibanes solo se habla en pashtun.
Casa Asia: ¿Tienes noticias de tu familia o amistades que se hayan quedado ahí? ¿Cómo evoluciona la situación?
Karima: Sí, las noticias siguen muy malas, las mujeres no pueden hacer nada, no pueden viajar de una provincia a otra, no pueden ir a la peluquería, no pueden ir al parque, no pueden hacer nada. Desde hace tres años en agosto, en mi país, las mujeres no tienen ningún derecho, no pueden elegir ni su propia ropa, ese es un derecho básico, pero en Afganistán no se puede, el color de la ropa que llevas es algo que no puedes elegir. Si yo quisiera ponerme un vestido rojo no podría, un pañuelo rojo tampoco, todo debe ser en negro. Son normas impuestas por los talibanes. En casa hay chicas que graban videos y los suben en instagram, pero fuera de casa, deben llevar el burka.
Casa Asia: ¿Y los hombres, que piensan?
Karima: Depende de la familia, los hombres tampoco quieren a los talibanes. También hay normas de los talibanes para ellos. Si se cortan el pelo o la barba, pueden ser arrestados. También, si alguien tiene un tatuaje, eso está muy mal visto en Afganistán, hombres o mujeres, los tienen que esconder como puedan.
Casa Asia: ¿Cual es el acceso a la educación para las niñas?
Karima: Las niñas pueden estudiar hasta los 10 años y los chicos hasta cuando quieran.
Casa Asia: ¿Entonces qué futuro tienen las niñas?
Karima: Si…¿Cómo podemos seguir viviendo? ¿Cómo podemos vivir las mujeres, sin médicas, por ejemplo? Los talibanes piensan que con que las mujeres puedan leer ya es más que suficiente y que no necesitan más. En Afganistán, el único futuro para una mujer es casarse. Conozco a muchas chicas más jóvenes que yo, que como no puede estudiar, se casan, sobre los 17-20 años. Como no pueden viajar tampoco, se casan para poder viajar con sus maridos.
Casa Asia: ¿Qué crees que se puede hacer para cambiar la situación en Afganistán?
Karima: Los talibanes no cambiarán nunca, hace unos veinte años, vinieron a mi país y ya decían que las mujeres no tenían que entrar en la universidad, ahora han vuelto y siguen pensando lo mismo. Pensar que podemos cambiar la situación desde dentro es muy complejo porque depende de la política. Quizás otros países como por ejemplo los Estados Unidos podrían tener el poder de cambiar la situación. Antes, los talibanes eran un grupo pequeño, ahora tienen un país a su disposición, con armas, y con todos sus recursos. La situación es realmente compleja. A mí me cuesta creer que no se ha podido hacer nada cuando llegaron los talibanes para impedirlo. La política es muy compleja y cuando una guerra empieza en un país, hay otro que se beneficia. Por eso, creo, decidieron no parar la guerra. Mi país lleva muchos años en guerra y esta guerra aún continúa. Lo mismo ha pasado con Ucrania, cuando empezó hace 2 años, todo el mundo pensaba que iba a durar unos pocos días, pero ya son dos años, lo mismo pasa en Palestina. Hay muchos países que pueden estar interesados en que Afganistán siga en guerra.
Casa Asia: Entonces, de allí has llegado a España. ¿Cómo ha sido toda la adaptación? Imagino que ha sido muy difícil, pero también una oportunidad.
Karima: Si, ha sido una gran oportunidad, pero empezar de cero en un país lejano con una cultura muy diferente, sin saber el idioma, sin tener a nadie que conozcas, es algo muy difícil. Cuando llegué quería hacer muchas cosas, pero no conocía a nadie. Primero viví en Berga, estaba un poco alejado de Barcelona y durante 3 o 4 meses lo pasé muy mal, aceptar dejar a mi familia fue muy difícil. Siempre había vivido con una familia muy grande, tengo 4 hermanos y 2 hermanas, y mis 4 hermanos tienen sus hijos, tengo 7 sobrinos en total y estuve viviendo con ellos, tenía mi vida con una familia muy grande. En un año cambió todo, y me encontré sola. Pero después de 10 meses llegaron mi madre, mi hermano y mi cuñada y pensé “ahora no estoy sola”, pensé en que tenía mucha suerte y mi estado de ánimo mejoró. Ahora estoy intentando seguir viviendo de forma positiva y hacer las cosas que quiero, ir a la universidad, adaptarme… pero es difícil.
Casa Asia: ¿Tienes hermanos o hermanas que se han quedado en Afganistán?
Karima: Tengo dos hermanos que se han quedado con sus familias en mi país, pero ellos tampoco pueden vivir en nuestra casa, han tenido que cambiar.
Casa Asia: Afghan Women on the Run es la organización que te ayudó y con la que colaboras. ¿Qué hacen?
Karima: Afghan Women on the Run es una plataforma en redes sociales llevado por un pequeño equipo de mujeres en Cataluña y en Madrid, sin oficina ni espacio físico, que ayuda a las mujeres afganas. Son pocas mujeres, pero trabajan muy bien, creo que en dos o tres años han ayudado a más de 700 personas.
Casa Asia: ¿Qué haces tú en la organización?
Karima: Principalmente ayudo a las personas que no saben hablar ni inglés ni castellano.
Casa Asia: ¿La organización tiene otros apoyos?
Karima: No hay ninguna organización que las ayude. Por ejemplo, hay familias que tienen el visado para España, pero no pueden pagar el vuelo y Afghan Women on the Run moviliza sus redes sociales para buscar financiación para cubrir los vuelos de esta familia.
Casa Asia: Entonces son personas que ayudan de forma individual, pero ¿has podido entrar en el programa de ayuda para personas refugiadas?
Karima: Si, pero la ayuda es para 18 meses, y a mi hace un tiempo que ya se me acabó, ahora recibo otra ayuda para personas refugiadas, hasta que tenga un trabajo.
Casa Asia: ¿Qué planes tienes después del Máster?
Karima: Ahora estoy estudiando, y también estoy buscando trabajo, pero mi nivel de lengua aun no es muy alto, necesito aprender más para poder trabajar. También estoy buscando un intensivo de castellano para mejorar mi nivel. En el futuro, quiero trabajar para los derechos humanos y los derechos de las mujeres. El máster que he empezado es perfecto para poder trabajar en algo que me permitirá cambiar las injusticias en el mundo. Particularmente en Afganistán, pero también en todo el mundo hay mucho por hacer para mejorar la situación, por eso quiero trabajar en el ámbito de los derechos humanos, de las mujeres y de los niños y niñas.
Casa Asia: ¿Y como es tu experiencia en la universidad?
Karima: Pués poco a poco, para mí lo más complicado es la lengua. Cuando podré hablar mejor podré entender mejor lo que explican. Me siento bastante sola y no puedo participar mucho en la clase por mi nivel de idioma.
Casa Asia: ¿Has hecho amigos?
Karima: Sí, he hecho amigos en clase. En Barcelona, la gente es muy amable y es fácil conectar con la gente, hay mucha diversidad de comunidades y por eso es más fácil. Pienso que la gente es abierta y no tiene prejuicios.
Casa Asia: ¿Sientes que en algún momento has sufrido racismo o discriminación?
Karima: No, yo no lo he sufrido.
Casa Asia: ¿Para acabar, quieres dedicar unas palabras a las mujeres jóvenes o a las mujeres jóvenes refugiadas?
Karima: No quiero decir algo demasiado positivo, porque cuando te encuentras en una situación difícil, y alguien te dice que debes de ser positivo, te enfadas. Si la situación es mala, está bien aceptarlo. Esto lo digo desde mi experiencia por haber estado en una situación terrible y por haberlo vivido. En todo el mundo las mujeres tenemos problemas, por una diferencia física mínima en nuestros cuerpos. Entonces todas las mujeres nos tenemos que apoyar ante las injusticias, sin pensar de dónde somos, o del país de origen. Somos hermanas.
Casa Asia: Y la pregunta final, ¿puedes compartir algo que te gusta mucho? Música, película, plato?
Karima: La música que yo escucho es muy diferente a la que mucha gente escucha, me gustan mucho los Gypsy Kings, aunque mis amigos siempre me dicen que no es para gente joven. No conozco a muchas películas españolas, pero me gusta la Casa de Papel, Berlín, incluso en mi país también las veía. Mi plato favorito en España es la tortilla de patata, pero también me gusta ir a un restaurante de mi país que hay en Barcelona…
Entrevista realizada por Gaëlle Patin Laloy, responsable del Programa Interculturalidad de Casa Asia, y Noelia García Sánchez el 29/02/2024.
Enlace que Karima comparte:
Desde el Observatorio de Asia Central de Casa Asia nos hacemos eco de la entrevista a Karima Shujazada, nacida en Bamiyan, Afganistán, periodista y activista para los derechos de la mujer y de las niñas y niños.
La entrevista forma parte de una serie de ocho entrevistas que, con motivo del Día Internacional de la Mujer, Casa Asia ha realizado a mujeres de las diásporas asiáticas en España, cuyas trayectorias personales y profesionales son valientes, inspiradoras y transformadoras.
Karima Shujazada, refugiada desde hace un año y medio en España, está estudiando en la Universidad Autónoma de Barcelona el Máster de Relaciones Internacionales, Seguridad y Desarrollo, y es voluntaria en la ONG Afghan Women on the Run.
Casa Asia: Has llegado a España unos 10 meses después de la llegada de los talibanes al poder. ¿Cómo fue la salida de Afganistán y el viaje hasta aquí?
Karima: Cuando el 15 de agosto de 2021 los talibanes tomaron el poder en el país todo cambió. Como trabajaba como periodista y activista, no podía seguir viviendo ahí, mi hermana tampoco y decidimos que debíamos irnos. Era muy difícil porque no podíamos ya ni trabajar ni estudiar ni hacer nada. Nuestra suerte fue conocer a algunas mujeres de Afghan Women on the Run, que nos ayudaron. Salí el 10 de diciembre de 2021, para ir a Irán y después a Pakistán dónde he podido conseguir un visado para España.
Casa Asia: ¿Hablabas el idioma cuando viniste?
Karima: No, solo «gracias” y “por favor”, pero, ¡escuchaba las canciones de Gipsy Kings! No sabía nada de la lengua española, ni que en España había diferentes lenguas y me pareció interesante.
Casa Asia: ¿Pero en Afganistán también se hablan varias lenguas, no?
Karima: Sí, hay muchas lenguas distintas, pero, antes, todo el mundo hablaba en persa y un poco en pashtun, pero ahora con los talibanes solo se habla en pashtun.
Casa Asia: ¿Tienes noticias de tu familia o amistades que se hayan quedado ahí? ¿Cómo evoluciona la situación?
Karima: Sí, las noticias siguen muy malas, las mujeres no pueden hacer nada, no pueden viajar de una provincia a otra, no pueden ir a la peluquería, no pueden ir al parque, no pueden hacer nada. Desde hace tres años en agosto, en mi país, las mujeres no tienen ningún derecho, no pueden elegir ni su propia ropa, ese es un derecho básico, pero en Afganistán no se puede, el color de la ropa que llevas es algo que no puedes elegir. Si yo quisiera ponerme un vestido rojo no podría, un pañuelo rojo tampoco, todo debe ser en negro. Son normas impuestas por los talibanes. En casa hay chicas que graban videos y los suben en instagram, pero fuera de casa, deben llevar el burka.
Casa Asia: ¿Y los hombres, que piensan?
Karima: Depende de la familia, los hombres tampoco quieren a los talibanes. También hay normas de los talibanes para ellos. Si se cortan el pelo o la barba, pueden ser arrestados. También, si alguien tiene un tatuaje, eso está muy mal visto en Afganistán, hombres o mujeres, los tienen que esconder como puedan.
Casa Asia: ¿Cual es el acceso a la educación para las niñas?
Karima: Las niñas pueden estudiar hasta los 10 años y los chicos hasta cuando quieran.
Casa Asia: ¿Entonces qué futuro tienen las niñas?
Karima: Si…¿Cómo podemos seguir viviendo? ¿Cómo podemos vivir las mujeres, sin médicas, por ejemplo? Los talibanes piensan que con que las mujeres puedan leer ya es más que suficiente y que no necesitan más. En Afganistán, el único futuro para una mujer es casarse. Conozco a muchas chicas más jóvenes que yo, que como no puede estudiar, se casan, sobre los 17-20 años. Como no pueden viajar tampoco, se casan para poder viajar con sus maridos.
Casa Asia: ¿Qué crees que se puede hacer para cambiar la situación en Afganistán?
Karima: Los talibanes no cambiarán nunca, hace unos veinte años, vinieron a mi país y ya decían que las mujeres no tenían que entrar en la universidad, ahora han vuelto y siguen pensando lo mismo. Pensar que podemos cambiar la situación desde dentro es muy complejo porque depende de la política. Quizás otros países como por ejemplo los Estados Unidos podrían tener el poder de cambiar la situación. Antes, los talibanes eran un grupo pequeño, ahora tienen un país a su disposición, con armas, y con todos sus recursos. La situación es realmente compleja. A mí me cuesta creer que no se ha podido hacer nada cuando llegaron los talibanes para impedirlo. La política es muy compleja y cuando una guerra empieza en un país, hay otro que se beneficia. Por eso, creo, decidieron no parar la guerra. Mi país lleva muchos años en guerra y esta guerra aún continúa. Lo mismo ha pasado con Ucrania, cuando empezó hace 2 años, todo el mundo pensaba que iba a durar unos pocos días, pero ya son dos años, lo mismo pasa en Palestina. Hay muchos países que pueden estar interesados en que Afganistán siga en guerra.
Casa Asia: Entonces, de allí has llegado a España. ¿Cómo ha sido toda la adaptación? Imagino que ha sido muy difícil, pero también una oportunidad.
Karima: Si, ha sido una gran oportunidad, pero empezar de cero en un país lejano con una cultura muy diferente, sin saber el idioma, sin tener a nadie que conozcas, es algo muy difícil. Cuando llegué quería hacer muchas cosas, pero no conocía a nadie. Primero viví en Berga, estaba un poco alejado de Barcelona y durante 3 o 4 meses lo pasé muy mal, aceptar dejar a mi familia fue muy difícil. Siempre había vivido con una familia muy grande, tengo 4 hermanos y 2 hermanas, y mis 4 hermanos tienen sus hijos, tengo 7 sobrinos en total y estuve viviendo con ellos, tenía mi vida con una familia muy grande. En un año cambió todo, y me encontré sola. Pero después de 10 meses llegaron mi madre, mi hermano y mi cuñada y pensé “ahora no estoy sola”, pensé en que tenía mucha suerte y mi estado de ánimo mejoró. Ahora estoy intentando seguir viviendo de forma positiva y hacer las cosas que quiero, ir a la universidad, adaptarme… pero es difícil.
Casa Asia: ¿Tienes hermanos o hermanas que se han quedado en Afganistán?
Karima: Tengo dos hermanos que se han quedado con sus familias en mi país, pero ellos tampoco pueden vivir en nuestra casa, han tenido que cambiar.
Casa Asia: Afghan Women on the Run es la organización que te ayudó y con la que colaboras. ¿Qué hacen?
Karima: Afghan Women on the Run es una plataforma en redes sociales llevado por un pequeño equipo de mujeres en Cataluña y en Madrid, sin oficina ni espacio físico, que ayuda a las mujeres afganas. Son pocas mujeres, pero trabajan muy bien, creo que en dos o tres años han ayudado a más de 700 personas.
Casa Asia: ¿Qué haces tú en la organización?
Karima: Principalmente ayudo a las personas que no saben hablar ni inglés ni castellano.
Casa Asia: ¿La organización tiene otros apoyos?
Karima: No hay ninguna organización que las ayude. Por ejemplo, hay familias que tienen el visado para España, pero no pueden pagar el vuelo y Afghan Women on the Run moviliza sus redes sociales para buscar financiación para cubrir los vuelos de esta familia.
Casa Asia: Entonces son personas que ayudan de forma individual, pero ¿has podido entrar en el programa de ayuda para personas refugiadas?
Karima: Si, pero la ayuda es para 18 meses, y a mi hace un tiempo que ya se me acabó, ahora recibo otra ayuda para personas refugiadas, hasta que tenga un trabajo.
Casa Asia: ¿Qué planes tienes después del Máster?
Karima: Ahora estoy estudiando, y también estoy buscando trabajo, pero mi nivel de lengua aun no es muy alto, necesito aprender más para poder trabajar. También estoy buscando un intensivo de castellano para mejorar mi nivel. En el futuro, quiero trabajar para los derechos humanos y los derechos de las mujeres. El máster que he empezado es perfecto para poder trabajar en algo que me permitirá cambiar las injusticias en el mundo. Particularmente en Afganistán, pero también en todo el mundo hay mucho por hacer para mejorar la situación, por eso quiero trabajar en el ámbito de los derechos humanos, de las mujeres y de los niños y niñas.
Casa Asia: ¿Y como es tu experiencia en la universidad?
Karima: Pués poco a poco, para mí lo más complicado es la lengua. Cuando podré hablar mejor podré entender mejor lo que explican. Me siento bastante sola y no puedo participar mucho en la clase por mi nivel de idioma.
Casa Asia: ¿Has hecho amigos?
Karima: Sí, he hecho amigos en clase. En Barcelona, la gente es muy amable y es fácil conectar con la gente, hay mucha diversidad de comunidades y por eso es más fácil. Pienso que la gente es abierta y no tiene prejuicios.
Casa Asia: ¿Sientes que en algún momento has sufrido racismo o discriminación?
Karima: No, yo no lo he sufrido.
Casa Asia: ¿Para acabar, quieres dedicar unas palabras a las mujeres jóvenes o a las mujeres jóvenes refugiadas?
Karima: No quiero decir algo demasiado positivo, porque cuando te encuentras en una situación difícil, y alguien te dice que debes de ser positivo, te enfadas. Si la situación es mala, está bien aceptarlo. Esto lo digo desde mi experiencia por haber estado en una situación terrible y por haberlo vivido. En todo el mundo las mujeres tenemos problemas, por una diferencia física mínima en nuestros cuerpos. Entonces todas las mujeres nos tenemos que apoyar ante las injusticias, sin pensar de dónde somos, o del país de origen. Somos hermanas.
Casa Asia: Y la pregunta final, ¿puedes compartir algo que te gusta mucho? Música, película, plato?
Karima: La música que yo escucho es muy diferente a la que mucha gente escucha, me gustan mucho los Gypsy Kings, aunque mis amigos siempre me dicen que no es para gente joven. No conozco a muchas películas españolas, pero me gusta la Casa de Papel, Berlín, incluso en mi país también las veía. Mi plato favorito en España es la tortilla de patata, pero también me gusta ir a un restaurante de mi país que hay en Barcelona…
Entrevista realizada por Gaëlle Patin Laloy, responsable del Programa Interculturalidad de Casa Asia, y Noelia García Sánchez el 29/02/2024.
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