Desde el asalto al poder de los talibanes, el 15 de agosto de 2021, aberrantes leyes en contra de las mujeres y de las niñas afganas se han ido aprobando en Afganistán en nombre de un islam mal entendido: clases universitarias segregadas por sexo, prohibición en septiembre de 2021 a la educación secundaria de las niñas mayores de 12 años, obligación de cubrirse completamente el cuerpo y la cara, tener que ir acompañadas por un familiar varón (mahram) en sus desplazamientos, prohibición de ir a parques, gimnasios y baños públicos, de ejercer determinadas profesiones, entre ellas la de periodista y la de jueza… Y desde finales de diciembre de 2022 la prohibición de acceder a los estudios universitarios, así como de trabajar en organizaciones no gubernamentales.

En declaraciones al Observatorio de Asia Central realizados con motivo del Día Internacional de la Educación, que tiene lugar el 24 de enero, Fawzia Koofi, ex parlamentaria, activista afgana exiliada y Premio Casa Asia 2021, manifiesta que “los talibanes finalmente con sus leyes han borrado a las mujeres de todos los ámbitos de la vida en Afganistán. Comenzaron prohibiendo a las niñas la educación secundaria, y posteriormente a las mujeres ir a la universidad hasta nueva orden”. Esto último le recuerda “la primera vez que los talibanes estuvieron en el poder (1996-2001), pues era el mismo tono, el mismo texto: que hasta nuevo aviso las mujeres no podrían ir a la universidad”. Y añade que “esa prohibición continuó hasta que los talibanes fueron destituidos del poder en 2001”.

1,1 millones de niñas afganas sin acceso a la educación secundaria

Las prohibiciones en materia de educación para con las mujeres y las niñas impuestas por los talibanes han supuesto según la UNESCO que 1,1 millones de niñas afganas mayores de 12 años no tengan acceso a la educación secundaria y que más de 100.000 jóvenes que asistían a la universidad se hayan visto privadas de sus estudios universitarios. Antes de la prohibición, una de cada tres jóvenes estaba matriculada en la universidad. En la actualidad el 80% de las niñas y mujeres jóvenes afganas en edad escolar, 2,5 millones, no van a la escuela. Además, casi el 30% de las niñas nunca ha ingresado en la educación primaria.

Para Fawzia Koofi, que en 1996 con la llegada de los talibanes no pudo seguir con sus estudios de medicina en la universidad, “ya ni siquiera se trata solo de la educación de las niñas y de los derechos de las mujeres en Afganistán. Lo que hacen los talibanes es una guerra contra las mujeres que está en contradicción con los principios islámicos y con nuestra cultura y tradición”. Y añade que “lo que hacen es básicamente mantener su poder, porque saben que un grupo educado de mujeres nunca permitirá que sus hijos, sus hermanos, sus esposos se vuelvan fundamentalistas y luchen. Para ellos es más facil gobernar una sociedad sin educación”. En opinión de la ex parlamentaria, que exige más a la comunidad internacional, “es hora de que Occidente escuche a las mujeres de Afganistán y de que presione a los talibanes”, y remarca que “olvidar Afganistán puede representar una amenaza para la seguridad de cualquier país”. Fawzia cree que “presionar a los talibanes funcionará”.

El Día Internacional de la Educación, dedicado a las niñas y mujeres afganas

La directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay, declara en los comunicados de la UNESCO con motivo del Día Internacional de la Educación que “la comunidad internacional tiene la responsabilidad de velar por que se restablezcan sin demora los derechos de las niñas y mujeres afganas. La guerra contra las mujeres debe terminar”.

Por ello, la UNESCO dedica el Día Internacional de la Educación 2023 a las niñas y mujeres afganas que se ven privadas de su derecho a aprender, estudiar y enseñar. Audrey Azoulay afirma que “la UNESCO condena este profundo atentado contra la dignidad humana y contra el derecho fundamental a la educación” y recuerda que la organización que dirige “sigue trabajando en Afganistán por la continuidad de la educación, mediante cursos de alfabetización, o aprovechando el poder de la radio, que puede entrar directamente en el corazón de los hogares. Además, la directora general de la UNESCO constata que “la UNESCO sigue siendo también la principal fuente de referencia para el seguimiento de los datos sobre la educación en Afganistán, en particular por lo que respecta a la educación superior, y que seguirá movilizando a la comunidad internacional para velar por el respeto del derecho de las niñas y mujeres afganas a la educación”.

Yasmin Paricio Burtin, coordinadora de Política, Sociedad y Programas Educativos de Casa Asia

24 de enero de 2023Actualidad

Desde el asalto al poder de los talibanes, el 15 de agosto de 2021, aberrantes leyes en contra de las mujeres y de las niñas afganas se han ido aprobando en Afganistán en nombre de un islam mal entendido: clases universitarias segregadas por sexo, prohibición en septiembre de 2021 a la educación secundaria de las niñas mayores de 12 años, obligación de cubrirse completamente el cuerpo y la cara, tener que ir acompañadas por un familiar varón (mahram) en sus desplazamientos, prohibición de ir a parques, gimnasios y baños públicos, de ejercer determinadas profesiones, entre ellas la de periodista y la de jueza… Y desde finales de diciembre de 2022 la prohibición de acceder a los estudios universitarios, así como de trabajar en organizaciones no gubernamentales.

En declaraciones al Observatorio de Asia Central realizados con motivo del Día Internacional de la Educación, que tiene lugar el 24 de enero, Fawzia Koofi, ex parlamentaria, activista afgana exiliada y Premio Casa Asia 2021, manifiesta que “los talibanes finalmente con sus leyes han borrado a las mujeres de todos los ámbitos de la vida en Afganistán. Comenzaron prohibiendo a las niñas la educación secundaria, y posteriormente a las mujeres ir a la universidad hasta nueva orden”. Esto último le recuerda “la primera vez que los talibanes estuvieron en el poder (1996-2001), pues era el mismo tono, el mismo texto: que hasta nuevo aviso las mujeres no podrían ir a la universidad”. Y añade que “esa prohibición continuó hasta que los talibanes fueron destituidos del poder en 2001”.

1,1 millones de niñas afganas sin acceso a la educación secundaria

Las prohibiciones en materia de educación para con las mujeres y las niñas impuestas por los talibanes han supuesto según la UNESCO que 1,1 millones de niñas afganas mayores de 12 años no tengan acceso a la educación secundaria y que más de 100.000 jóvenes que asistían a la universidad se hayan visto privadas de sus estudios universitarios. Antes de la prohibición, una de cada tres jóvenes estaba matriculada en la universidad. En la actualidad el 80% de las niñas y mujeres jóvenes afganas en edad escolar, 2,5 millones, no van a la escuela. Además, casi el 30% de las niñas nunca ha ingresado en la educación primaria.

Para Fawzia Koofi, que en 1996 con la llegada de los talibanes no pudo seguir con sus estudios de medicina en la universidad, “ya ni siquiera se trata solo de la educación de las niñas y de los derechos de las mujeres en Afganistán. Lo que hacen los talibanes es una guerra contra las mujeres que está en contradicción con los principios islámicos y con nuestra cultura y tradición”. Y añade que “lo que hacen es básicamente mantener su poder, porque saben que un grupo educado de mujeres nunca permitirá que sus hijos, sus hermanos, sus esposos se vuelvan fundamentalistas y luchen. Para ellos es más facil gobernar una sociedad sin educación”. En opinión de la ex parlamentaria, que exige más a la comunidad internacional, “es hora de que Occidente escuche a las mujeres de Afganistán y de que presione a los talibanes”, y remarca que “olvidar Afganistán puede representar una amenaza para la seguridad de cualquier país”. Fawzia cree que “presionar a los talibanes funcionará”.

El Día Internacional de la Educación, dedicado a las niñas y mujeres afganas

La directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay, declara en los comunicados de la UNESCO con motivo del Día Internacional de la Educación que “la comunidad internacional tiene la responsabilidad de velar por que se restablezcan sin demora los derechos de las niñas y mujeres afganas. La guerra contra las mujeres debe terminar”.

Por ello, la UNESCO dedica el Día Internacional de la Educación 2023 a las niñas y mujeres afganas que se ven privadas de su derecho a aprender, estudiar y enseñar. Audrey Azoulay afirma que “la UNESCO condena este profundo atentado contra la dignidad humana y contra el derecho fundamental a la educación” y recuerda que la organización que dirige “sigue trabajando en Afganistán por la continuidad de la educación, mediante cursos de alfabetización, o aprovechando el poder de la radio, que puede entrar directamente en el corazón de los hogares. Además, la directora general de la UNESCO constata que “la UNESCO sigue siendo también la principal fuente de referencia para el seguimiento de los datos sobre la educación en Afganistán, en particular por lo que respecta a la educación superior, y que seguirá movilizando a la comunidad internacional para velar por el respeto del derecho de las niñas y mujeres afganas a la educación”.

Yasmin Paricio Burtin, coordinadora de Política, Sociedad y Programas Educativos de Casa Asia

24 de enero de 2023Actualidad